Hace mucho tiempo que teníamos ganas de probar el amaranto, pero no en pipocas o en una barrita con miel o azúcar. Queríamos prepararlo así como usualmente comemos la quinoa. El amaranto es una semilla que se puede preparar como cereal, y lo que más nos gustaba de él, aunque aún no lo conocíamos era su perfil nutricional, ya que es muy rico en calcio, magnesio y fierro.

Por alguna razón, no lo habías probado nunca, pero ayer decidimos probarlo. Busqué información sobre cómo cocinarlo y encontré que por 1 taza de amaranto debía utilizar 2 a 3 tazas de agua. Así que lo hice, lo dejé remojando la noche anterior (por 10 hrs) y al día siguiente lo puse en un olla.... comenzó a salir un olor muy fuerte.... como el de las legumbres cuando se cocinan. El olor no me gustó mucho y me recordó a cuando en el colegio hacíamos experimentos con azufre ;)

Bueno, pasó el rato y lo fui a ver.... jajajjaja, para mi sorpresa no se parecía taanto a la quinoa, sino más bien se veía como cuando uno remoja las semillas de chía!

Pero como me ha pasado con muchos alimentos nuevos, al comienzo el sabor es desconocido, pero pronto me empieza a encantar. Sin embargo, creo que no me va a pasar con el amaranto. No me gustó NADA! ;( y no me sentí bien después de comerlo. Alguien me comentó que tampoco le había gustado su sabor fuerte, pero que lo mezclaba con sopas de verduras o legumbres para que pasara desapercibido.

Tengo una duda... porque últimamente he tratado de comer intuitivamente.... es decir, comiendo los alimentos que mi cuerpo me dice que le gustan y lo hacen sentir bien, pero el amaranto no es el caso. Entonces, ¿sería bueno mezclarlo con otros alimentos, para que pase desapercibido?, o quizás simplemente no es para mí.... ¿Qué opinan? Sería genial que me dieran recetas si es que tienen...., ;) Un abrazo a todos y que tengan un bello fin de semana!  

AH! Se me olvidaba, este Lunes 4 de Junio, empezamos con la tienda en línea! :) :) :) :) :) :)