Hola! Cuando nosotros comenzamos a cambiar nuestra alimentación un poco más de 3 años atrás, una de las cosas que más nos maravilló era que comenzamos a disfrutar mucho de las frutas. Nuestro cambio coincidió con un viaje por el sudeste asiático, lugar donde abundan las frutas exóticas y tropicales, por lo que nuestra alimentación durante esos 5 meses de viaje fue prácticamente de pura fruta. (coco, mango, papaya, durian, lychees, maracuya, dragon fruit, star fruit, etc, etc.)

Al llegar del viaje seguimos en lo mismo, pero cada día íbamos conociendo nueva información. De hecho todo el tiempo estamos aprendiendo nuevas cosas respecto de la alimentación por lo que nuestra dieta va cambiando constantemente. Una de las cosas que me llamó mucho la atención, fue cuando leí que comer fruta en exceso era perjudicial para la salud debido a su alto contenido de fructosa.

De hecho en ese momento esta información no resonó conmigo, por lo que seguí comiendo muuucha fruta a diario. Con mucha fruta me refiero a que en la mañana me hacía un batido con 2-3 frutas, al almuerzo comía ensaladas y otra fruta (a veces mis almuerzos era a base de fruta) y luego en la tarde comía 2-3 frutas más. Un día me fui a hacer exámenes de sangre y me di cuenta de que tenía alto los triglicéridos y el ácido úrico, y me llamó la atención ya que a mi parecer me estaba alimentando sumamente sano.

Fue ahí cuando recordé lo que había leído respecto del consumo alto de fructosa (el azúcar presente en las frutas). Les cuento un poco lo que leí sobre la fructosa. Este tipo de azúcar se absorbe de otra forma en nuestro cuerpo si la comparamos con la glucosa u otros tipos de azúcares (la fructosa se metaboliza principalmente en el hígado). Esto provoca que cuando consumimos fructosa, no se estimula la insulina y la leptina (hormona que controla el apetito y el almacenamiento de grasas), por lo que no se suprime la ghrelina (hormona que estimula el apetito).

Esto provoca que nuestro cuerpo no sea capaz de sentirse saciado, lo que hace que comamos más. Además, la fructosa se convierte en triglicéridos de manera más eficiente que la glucosa, por lo que si comemos fructosa en exceso entonces lo que no se utiliza puede hacer que los triglicéridos se eleven

. Otro efecto de la fructosa es que interfiere con el balance de magnesio en el cuerpo, lo que puede acelerar la pérdida de densidad ósea. De acuerdo al sitio del Dr. Mercola, lo ideal es consumir cerca de 25 gramos de fructosa proveniente de frutas al día. Si tienes resistencia a la insulina es mejor consumir tan sólo 15 gramos al día. Yo sé que las frutas poseen muchos nutrientes maravillosos como antioxidantes, vitaminas, fibra, etc. Sin embargo con esta experiencia aprendí a favorecer el consumo de frutas bajas en fructosa como frutillas, frambuesas, arándanos, moras, maqui, etc.

El resto de mis frutas favoritas como plátanos, mango, piña, uvas y duraznos las consumo con moderación y no todos los días. Además de reducir el consumo de frutas lo que hice fue aumentar el consumo de grasas de buena calidad como el aceite de coco, frutos secos, paltas, aceite de oliva, semillas de chía, mantequilla de campo, yemas de huevos, etc. Ya que son una excelente fuente de energía, y además nuestro cuerpo necesita de grasas para fabricar hormonas y muchos otros procesos.

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Espero que les sirva esta información!

Que tengan una hermosa semana!