Ahora que soy mamá siento que quiero aprovechar todo el tiempo posible con Diego. Como además sigo trabajando, el día se me hace corto, por lo que me he vuelto experta en preparar comidas ricas que puedo guardar y a las que recurrir en todo momento para así mantener mi alimentación saludable.

Una de las preparaciones que más me gusta es este pesto. Por una parte me encanta el cilantro, porque siento que queda bien con cualquier comida (lo puedes mezclar con arroz o quinoa, sobre un pescado, con pastas, con tostadas, etc.) y porque tiene muuuchas propiedades medicinales como: ayudar a desintoxicar metales pesados, mejorar la calidad de la piel, etc. Además, nos aporta buenas cantidades de vitamina K y ácido fólico.

Por lo general el pesto se hace con queso, pero quise omitirlo porque hay muchos que o bien tienen alergias o tratar de evitar o reducir el consumo de lácteos.

 

 

 

Ingredientes:

-       2 ramos de cilantro

-       ½ taza de nueces

-       ½ taza de aceite de oliva

-       jugo de 1 limón

-       1 cdta de sal rosada

-       1 diente de ajo o 1 cdta de pasta de ajo.

-       1 cda de levadura nutricional (esto ayuda a obtener un poco de sabor a queso, pero es opcional)

 

Preparación:

-       Lavar y limpiar el cilantro. Luego secarlo bien con papel absorbente.

-       Cortar y eliminar los tallos más duros.

-       Agregar el cilantro y el resto de los ingredientes a una licuadora o un procesador de alimentos.

-       Procesar hasta que quede cremoso.

 

*Este pesto dura 4 días aproximadamente guardado en un recipiente con tapa en el refrigerador.