Continuación de la primera parte... Por algunos años dejamos de comer ciertos alimentos, pero hemos decidido probarlos para ver (ahora que ya nos conocemos más) cómo nos hacen sentir. De todas formas, antes de probarlos, investigamos para que sean productos elaborados sin químicos, conservantes, etc.

Dentro de los cambios que hemos hecho ha sido probar nuevamente algunos quesos (los cuales sólo comemos de vez en cuando y siempre son orgánicos). El queso nos gusta, lo comemos de poca cantidad y nos sentimos bien después de comerlo, pero no es un alimento que incorporaríamos todos los días, porque sentimos que hace más lenta nuestra digestión.

También hemos comido yogurt un par de veces (uno artesanal de Huertos Caseros, que pueden comprar en La Fraternal). Yo (Claudia) era adicta a los yogurts, pero los dejé completamente porque por lo general son elaborados con leches de vacas que han recibido alimentación artificial y tratadas inhumanamente con hormonas y antibióticos. Luego de probar este yogurt artesanal, hecho con leche mínimamente pasteurizada y de vacas que son tratadas con amor y que reciben alimentación natural, me di cuenta de que no era adicta al yogurt sino que a la cantidad enorme de azúcar que le agregan a estos!! Porque este yogurt artesanal, no me produjo para nada una sensación de "adicción". Además, tanto yo como Gabriel notamos que luego de comer yogurt estamos un poco más congestionados...es por esto que al igual que los quesos lo comemos muy de vez en cuando.

Gabriel además, ha comido carne roja (la compramos en el Jumbo y es libre de hormonas, antibióticos y alimentada de pasto solamente). Se dio cuenta de que la carne le hace sentir muy bien luego de comerla, así que es algo que ha incorporado una o dos veces por semana. E

n cambio yo (Claudia) luego de comerla, no me sentí mal, pero tampoco bien...me sentí pesada y cansada el resto del día, así que no más carne para mi ;) Otro alimento que hemos comido algunas veces son unos pan pita de harina de trigo orgánico integral del Emporio Orgánico, y hemos notado que este pan genera en nosotros un efecto completamente diferente al de un pan de harina de trigo refinada y no orgánica.

Nos hace sentir bien y nos deja muuy satisfechos. El probar todos estos alimentos luego de tanto tiempo nos hizo darnos cuenta que no hay alimentos que sean malos para TODOS (ni tampoco buenos para TODOS). En conclusión, nos dimos cuenta de algo obvio, pero que la gente no sigue, y es de que cada persona es diferente por lo que para cada cuerpo existe una dieta particular que satisface las necesidades propias de este; por ende no existen dietas que sean ideales para todas las personas, ya sea omnívoro, vegetariano, vegano, macrobiótico, crudívoro, 80/10/10, dieta palio, etc, etc.

Para nosotros la dieta crudivegana es ideal para limpiar y "resetear" el cuerpo. Pero, no es algo que sea recomendable seguir por muchos años (al menos para la mayoría de las personas) y por lo demás no es necesario para estar saludables. Obviamente hay gente que come de forma crudívegana que es extremadamente sana como David Wolfe, Matt Monarch, y muchísimos otros, sólo que para nosotros nos ayudó durante nuestra primera etapa del cambio.

Entonces, si quieres comer de una forma que te mantenga saludable durante todo el año y por muuuchos años, y que te haga sentir con energía, entonces lo mejor es seguir tu intuición y conexión con tu propio cuerpo, siguiendo una "alimentación integral", dejando fuera los productos procesados, refinados, con aditivos químicos y por sobretodo dejando de lado los prejuicios, ya que nadie se conoce mejor que uno mismo. Les dejo con una frase muy interesante, que en algún otro artículo profundizaré más al respecto; que tengan un lindo día!

"Lo que dejamos de comer es más importante que lo que comemos" - Matt Monarch.