Hace aproximadamente 2 meses que estoy con mucho trabajo en mi nueva tienda-cafetería y eso hace que tenga muy poco tiempo para prepararme alimentos nutritivos.

La mayor parte del tiempo como muchas de las cosas ricas que preparamos en Aldea Nativa, pero si sólo como ahí no tengo muchas ideas de recetas que compartir en el blog jiji. Decidí que por ahora voy a preparar recetas simples y que no requieran de mucho tiempo, pero que al mismo tiempo me aporten muuuuchos nutrientes, porque es la única forma en que me siento bien tanto física como emocionalmente.

Últimamente mi foco es comer muchas grasas nutritivas y algo que me encanta son los huevos. Idealmente intento comer varias yemas de huevos porque aportan nutrientes que a veces nos cuesta obtener de otros alimentos. Además, la mayor parte del tiempo prefiero comer las yemas sin cocción para así aprovechar al máximo todos los nutrientes.

Esta receta es ideal para quienes no se animan con la idea de comer yemas de huevo crudas (algo que sólo recomiendo si tienes acceso a huevos de gallinas libres y sanas), ya que aquí no se siente el sabor de las yemas.

Para los que no lo saben las yemas de huevos son extremadamente nutritivas y son un alimento muy recomendado para mujeres que quieren quedar embarazadas y para niños, ya que nos aportan: (aquí sólo menciono los nutrientes más importantes y que es más difícil de obtener de otros alimentos).

- Vitamina A (retinol), que es diferente a la vitamina A presente en verduras (carotenos).

- Vitamina b12 biodisponible.

- Biotina, que es excelente para la piel y cabello.

- Vitamina D y K2 las cuales son importantes para la fijación del calcio en los huesos, entre otras cosas.

- Colina (crucial para el funcionamiento del sistema nervioso y desarrollo cerebral y durante el embarazo)

- Luteína, un antioxidante muy beneficioso para la salud de los ojos.

Esta receta además aporta los beneficios del coco, el cual posee grasas que nos ayudan a acelerar el metabolismo, tiene propiedades antivirales, etc.

Además, contiene cacao, que es muy alto en antioxidantes y cuando lo consumimos en su estado natural (sin azúcar y leche) nos ayuda a inhibir el apetito. Ahora, hay otro ingrediente que es muy beneficioso (pero puede ser poco popular) y me refiero a la gelatina.

Yo compro esta gelatina a través de iherb, ya que sé que proviene de animales de libre pastoreo. Bueno, entre los beneficios de la gelatina se encuentran: ayuda a la piel, pelo y uñas, es bueno para las articulaciones y es fuente de proteínas y colágeno. En fin, esta receta es tan nutritiva que comes un poco y se nota de inmediato.

Esta es la información nutricional para 1 porción (si es que el total de la receta lo divides en 8)

calorías-mousse

Esta receta rinde 8 porciones aproximadamente y necesitas:

-1 tarro de leche de coco

- 2 cucharadas de gelatina sin sabor (puedes reemplazar por 2 cucharada de agar agar en polvo)

- 3 cucharadas de cacao en polvo

- 2 yemas de huevos

- 3 cucharadas de azúcar de coco

estevia a gusto

Preparación:

- Hidratar las 2 cucharadas de gelatina con 1/4 de taza de agua por 5 minutos.

- Luego agregar 1/2 taza de agua hirviendo y revolver. Dejar reposando mientras se preparan los otros ingredientes.

- En la jarra de una licuadora agregar el resto de los ingredientes y la gelatina.

- Licuar por 30 segundos y poner en moldes.

- Llevar al refrigerado por 3 horas aproximadamente.

**Este mousse dura al menos 5 días si lo mantienes refrigerado. Opcionalmente lo puedes congelar y queda como un helado :)**