Para muchos una operación de rodilla puede parecer algo sencillo, pero para mi fue algo GRANDE, por lo que las últimas dos semanas no han sido las mejores. Me lesioné en Marzo del 2011, y estuve muchos meses intentando que la lesión se sanara de manera natural. Sin embargo, el dolor no se iba así que decidí hacerme exámenes.

Descubrí que tenía un quiste en la rodilla, era un quiste grande de 4 cm. No era nada grave, pero como me generaba molestias lo mejor era sacarlo. Yo había decidido no tener Isapre, creía firmemente que con mi estilo de vida no iba a necesitar visitas a médicos. En mi nuevo estilo de vida, en donde me he alejado bastante de lo que para otros es normal, no quería vivir asustada y tener seguros, Isapres, etc. Pero, si bien llevo dos años sin enfermarme y sin necesitar medicamentos, lo de la rodilla me hizo entrar en un estado de “miedo”. 

Tuve que insertarme un sistema que simplemente no me gusta. Me gusta mucho mi nuevo estilo de vida. Como lo más natural que me es posible, uso cremas orgánicas para mi cuerpo, mi shampoo está libre de químicos y no tomo medicamentos. Pero con la operación estuve con anestesia, y analgésicos y puedo notar como esto crea un efecto negativo en mi. Por suerte estuve hospitalizada sólo un día y no tuve que comer la comida típica que le dan a los enfermos. Porque creo que es un tipo de comida que simplemente no te ayuda a que tu cuerpo se sane, y ni les cuento la cara del nutricionista cuando le conté que no comía jaleas, ni galletas de agua…jajajja cada vez que me acuerdo me da risa. Bueno, he estado una semana en reposo. Lo cual me ha hecho pensar mucho.

Creo que todas las enfermedades se originan por algo más allá de los físico. De hecho creo que la operación fue de cierta forma necesaria para que enfrentara ciertos problemas que no quería ver. Entrar por un rato al sistema, me asustó, y claro es que lo logra en todas las personas, pero no voy a seguir asustada. Esta experiencia, para nada agradable, me ha hecho aprender algo nuevo y estoy agradecida, pero cansada… y ya quiero volver a mi camino! Voy a poner más atención a las señales de mi cuerpo, para que esta sea mi última visita a una sala de operaciones! Bueno, quería compartir esto con ustedes, para saber cómo viven este tipo de situaciones ustedes y así sentirme más apoyada.