Yo por lo general no suelo tomar bebidas estimulantes como té o café, pero desde que soy mamá hay días en los que realmente me viene bien algo que me ayude a estar más despierta y concentrada.

Cómo lo he estado viendo por tantos lados, me decidí a probar el té matcha. La verdad es que tomarlo caliente como cualquier té no me gustó mucho, pero de esta forma me encantó!

El té matcha contiene un poco más de cafeína que el té verde y también tiene mucho más antioxidantes. Además, de acuerdo a la página de Mercola, el té matcha contiene proteína y es una excelente fuente de vitamina C y A, fibra y fierro. Incluso señala que tiene la propiedades antibacteriales, antivirales y antifúngicas.

Bueno, aquí les comparto la receta:

-       1 cucharadita de té matcha en polvo

-       1 taza de leche de coco o la leche vegetal que prefieras

-       1 cucharada de agave, miel o maple syrup.

-       1/8 de cucharadita de vainilla

-       ¼ taza de agua caliente

-       ½ taza de hielo

Preparación:

-       En un recipiente agregar el té matcha en polvo y el agua caliente. Revolver bien para disolver todos los grumos.

-       En un vaso agregar hielo y luego agregar el té matcha disuelto en agua.

-       Poner la leche de coco en otro vaso y agregar la vainilla y el agave. Revolver bien, ojalá tener un espumador manual.

-       Luego agregar la leche al vaso con hielo y el té matcha.

-       Servir inmediatamente.