La mantequilla clarificada o Ghee (nombre proveniente de la tradición ayurvédica), es un alimento que descubrí hace algún tiempo, y la verdad es que lo encuentro maravilloso, tanto por su sabor como por las muchas propiedades y usos que tiene. La primera vez que escuché de él fue escuchando a una mujer que se alimentaba mayoritariamente de alimentos vivos (crudiveganos), pero que al momento de tener a su hijo decidió comenzar a incorporar el ghee y los huevos (ambos alimentos provenientes de animales de libre pastoreo y que no son sometidos a inyecciones de hormonas y antibióticos), porque estos le aportaban vitamina D, K2 y otras que no recuerdo, y que le era casi imposible obtener de fuentes vegetales.

Y la segunda vez que escuché de el Ghee, fue cuando me lo recomendó una Doctora de medicina ayurvédica porque el Ghee tiene la capacidad de equilibrar los 3 doshas (vata, pitta y kapha). Para los que no lo conocen, el Ghee se prepara derritiendo a bajas temperaturas la mantequilla (sin sal) hasta que todos los sólidos de la leche se separen de la grasa.

El resultado es un aceite muy estable, que resulta ideal para cocinar o incluso freír y por supuesto es libre de grasas trans. Tampoco  requiere de refrigeración y de acuerdo a la tradición ayurvédica, mientras más antiguo, mayores son sus propiedades medicinales ;)

El Ghee es un alimento muy nutritivo, ya que contiene muchas vitaminas liposolubles y al mismo tiempo ayuda a la absorción de otros nutrientes presentes en los alimentos. De acuerdo a lo que he leído en la página web de la Fundación Weston Price, es recomendable consumir las verduras con algún tipo de grasas, ya que hay vitaminas como la A, D, E y K que son liposolubles.

El ghee contiene también ácido butírico, el cual tiene propiedades antivirales y anti-cancerígenas.

La preparación del Ghee resulta ideal para quienes son alérgicos o sensibles a la leche de vaca, ya que en el proceso se eliminan prácticamente todos los residuos lácteos. He leido que la mayoría de la gente con alergias a la leche, tolera perfectamente el ghee (somos todos únicos así que lo mejor es que cada uno pruebe).

Algunas de sus maravillosas propiedades son:

- Su capacidad de sanar la piel. Yo misma lo he comprobado, porque en al menos 3 ocaciones me he quemado cocinando y me he puesto inmediatamente ghee en la herida y luego de unos minutos se me ha pasado el dolor y no me ha quedado ninguna marca! Si el ghee puede sanar la piel de esa forma, imagínate lo que puede hacer cuando lo comemos! :)

- También es muy útil para los labios secos.

- Ayuda a la digestión y asimilación de los alimentos.

- Es buena fuente de vitaminas A y D.  

Si quieres saber cómo prepararlo te invitamos a que veas el video: *OJO: al terminar el ghee al final de la olla se veían unas manchitas color café. Al principio pensamos que se podía haber quemado un poco, pero luego me acordé que el otro día estaba cociendo mote por primera vez y le puse muy poca agua y se quemó. Traté de limpiar la olla, pero quedaron restos, y seguramente eso fue lo que se veía en el video, porque nuestro Ghee quedó de un color amarillo precioso y un sabor increíble!!!

** en un punto del video se ve como si el Ghee está hirviendo. No sabemos si lo que nos pasó es un proceso normal o si fue porque la temperatura estaba muy alta. (si alguien sabe nos comenta por favor) De todas formas nos comenzó a pasar cuando ya no salía mucha espuma, así que lo apagamos.

***el ghee no puede nunca estar en contacto con agua, porque le pueden salir hongos. Por eso, es necesario esperar a que se enfríe completamente antes de cerrar el frasco en donde la vayas a guardar. Y siempre que vayas a usar una cuchara o cuchillo, es necesario que estén secos.  

¡Que tengan un lindo día!