Últimamente aparecen en todas las revistas dirigidas a la mujer, y muchos doctores los recomiendan para bajar el colesterol, para mejorar la digestión, etc. Veamos que son y lo que necesitamos saber: Los Omega 3 son un tipo de ácido graso esencial (“esencial” quiere decir que el cuerpo no los produce, por lo que debe obtenerlos de fuentes externas) cruciales para un óptimo funcionamiento de las funciones cerebrales y para un adecuado crecimiento y desarrollo.

Este maravilloso nutriente está presente en grandes cantidades en pescados con alto porcentaje de grasas (salmón, atún, sardinas, etc.), y en menor cantidad en carnes de animales alimentados con pasto y sin antibióticos u hormonas, huevos orgánicos (no es recomendable en consumo de huevos Omega 3, ya que alimentan a las gallinas con semillas de linaza, lo cual es bastante anti-natural), semillas de Chía, semillas de Linaza, Nueces, aceite de Canola, algunos vegetales de hoja verde y semillas de Cáñamo.

Lo que es importante entender, y que nadie le explica a las personas es que no todas las fuentes de Omega 3 son lo mismo. Existen 3 tipos de Omega 3: ALA, EPA y DHA. El ALA se encuentra en las fuentes vegetales de Omega 3 como las semillas de Chía, Linaza, Aceite de Cánola y nueces y el EPA y DHA los encontramos en las fuentes animales. Cada uno de ellos cumple diferentes funciones dentro del cuerpo y, por lo tanto, es importante consumir los 3 tipos. 

El Omega 3 ALA, puede ser convertido dentro del cuerpo en EPA y DHA, sin embargo el consumo de ALA debe ser muy alto para obtener las cantidades necesarias de EPA y DHA. Si no eres vegetariano o vegano, es más recomendable el consumo de Omega 3  de origen animal, en la forma de EPA o DHA. Existe también el Omega 6, el cual está presente en mayores cantidades en los alimentos y en la dieta de la mayor parte de las personas. Pero, para que el cuerpo funcione bien, la proporción entre Omega 3 y Omega 6 idealmente tendría que ser 1:1, 1:2 o hasta 1:3, sin embargo para una persona que consume la dieta promedio la proporción suele ser 1:20 o más.

Por lo tanto, es importante que nos preocupemos de ingerir altas cantidades de Omega 3, pero también de disminuir la ingesta de Omega 6 (presente en todas las fuentes de grasas como frutos secos, paltas, aceite de maravilla, aceite de oliva, mantequilla, mayonesa, aderezos para ensaladas, etc.).

Lo ideal no es eliminar todas las grasas, nuestro cuerpo requiere de grasas para funcionar, sobre todo el cerebro. Lo ideal es consumir grasas saludables como frutos secos, semillas, paltas, aceite de oliva, aceite de coco y ghee  y que evitemos en consumo de mayonesa, margarina, aceite de maravilla, canola, etc. y acompañar esto de alimentos ricos en Omega 3. El aumentar el consumo de Omega 3 puede ayudar a mejorar tantos problemas de salud (artritis, depresión, fatiga, alergias, problemas a la piel, etc.) que es beneficioso para todo tipo de personas. Muchas veces es difícil conseguir a través de los alimentos la cantidad que requerimos, por lo que es recomendable obtenerlo a través de suplementos como cápsulas de aceite de pescado, de krill, o fitoplancton marino.

Si vas a comprar cápsulas, te recomiendo buscar unas que hayan sido testeadas para ver la cantidad de contaminantes como el mercurio. Yo actualmente estoy tomando unas cápsulas de aceite de pescado que compré en la Farmacia Weleda, ya que me dijeron que tenían bajas cantidades de Mercurio y además vienen con un recubrimiento especial, y por lo tanto no se siente el sabor a pescado :).

Durante mucho tiempo tomé Fitoplakton marino, pero es más caro y lo tenía que encargar a USA. Espero que les sirva esta información!!! Que tengan un lindo día!!!