La semana pasada hubo una controversia a raíz de la cantidad de grasas trans y sodio presentes en algunas marcas de margarina. Creo que la margarina no debiera ser consumida jamás, incluso cuando tenga sólo un mínimo de grasas trans. Las grasas trans son tipos de grasas que han sido sometidas a un proceso químico, el cual tiene por objetivo que las grasas se solidifiquen y duren más tiempo.

Este tipo de grasas son extremadamente dañinas para nuestra salud, ya que son un tipo de grasas que el cuerpo no puede digerir de manera adecuada y por lo tanto aumentan el colesterol malo y disminuyen el colesterol bueno. Uno de los principios que me sirve para saber si hay algo que me hace bien o no, es preguntarme si lo que voy a comer crece en la naturaleza. La margarina definitivamente no cabe dentro de esta categoría.

Para muchos la mantequilla es una alimento que evitan porque tiene muchas calorías o porque se ha difundido la creencia de que todas las grasas nos engordan y aumentan el colesterol. Sin embargo, es necesario comprender que hay diferentes tipo de grasas, y las de origen natural son necesarias para nuestra salud. La mantequilla, hecha de manera natural proveniente de la leche de vacas criadas sin hormonas y antibióticos y que se alimentan de pasto, es una adecuada fuente de vitaminas y otros nutrientes.

Además de la mantequilla hay muchas fuentes naturales de grasas que nos hacen bien.   Dentro de las mejores fuentes de grasas saludables se encuentran:

-       Aceite de oliva extra virgen: mejor comerlo crudo en ensaladas, ya que es muy sensible al calor y se oxida rápidamente. Nos aporta vitaminas A y E, magnesio y clorofila.
-       Aceite de coco extra virgen: se puede usar para cocinar, ya que tolera altas temperaturas. Además, el consumo de aceite de coco es muy recomendable si quieres bajar de peso, ya que ayuda al adecuado funcionamiento de la tiroides y acelera el metabolismo. Además, es excelente para aplicarlo en la piel, ya que deja la piel suave y protegida del sol.
-       Ghee: se ha utilizado por muchos años, pero hoy está siendo más conocido. Es un aceite que se obtiene de la mantequilla mediante un proceso en el cuál se eliminan los sólidos lácteos y el agua. Al igual que el aceite de coco es ideal para cocinar o para ponerle al pan en vez de mantequilla.
-       Paltas: esta deliciosa fruta es muy versátil, la puedes comer en ensaladas, sobre una rebanada de pan, preparada como guacamole, etc.  Es una buena fuente de fibra, potasio, vitamina E, vitaminas del grupo B y ácido fólico.
-       Aceitunas: es importante comer aceitunas que sean lo más natural posible, ya que las que venden en los supermercados tienen sal en exceso y hay algunas que entre sus ingredientes tienen muchos tipos de conservantes.
-       Frutos secos y semillas sin tostar y sin sal: todos los frutos secos tienen muchos nutrientes. Lo ideal es consumir un poco de cada uno, ya que así vamos a poder aprovechar los diferentes nutrientes de cada uno. Por ejemplo las semillas de sésamos son muy altas en calcio y las de zapallo son ricas en zinc.
-       Huevos: la yema de los huevos es una buena fuente de grasas, pero además contienen muchas vitaminas que son vitales para nuestro cuerpo. Sin embargo no todos los huevos son buenos, y es mejor evitar los huevos Omega 3 o los huevos de gallinas alimentadas de manera artificial y preferir siempre huevos orgánicos de gallinas libres y que sean alimentadas de manera natural con alimentos orgánicos.  

En resumen, si queremos mantenernos saludables, lo ideal es que consumamos mayoritariamente grasas provenientes de la lista presente en este artículo, acompañadas de frutas y verduras, preferiblemente orgánicas y que al mismo tiempo eliminemos de nuestra vida los productos de harina de trigo refinada, los lácteos de vaca pasteurizados y prácticamente todos los alimentos que vengan procesados y envasados y que entre sus ingredientes aparezcan compuestos químicos de difícil digestión y pronunciación! ;)