Hola! La semana pasada escribí un artículo contando mi experiencia con la comida. Les conté que por muchos años me alimenté de casi un 100% de alimentos procesados, refinados y llenos de químicos. Pero además, me preocupaba que todo fuera light, diet, bajo en grasas, etc. Bueno, pero por suerte eso cambió y comprendí que si quiero estar bien emocionalmente y físicamente, es mejor comer alimentos provenientes de la naturaleza y que estén libres de químicos.

Algo esencial fue comprender que 100 calorías de cereales como los chocapic o fitness, NO son lo mismo que 100 calorías de avena, el cuerpo responde muy diferente frente a ambos. Dad0 que recibí muchas preguntas al respecto, decidí ser más específica y contarles qué como y que NO como, para ver si les ayuda a terminar con los cambios constantes de peso y por qué no... a sanarse. Es importante comer siempre alimentos que te aporten muchos nutrientes porque así tu cuerpo deja de pedirte alimentos.

Recuerda que el hambre es una señal de que nuestro cuerpo necesita alimentarse para obtener nutrientes y cumplir así con los miles de procesos que ocurren a diario para que podamos vivir. Voy a partir con lo que NO como: - Azúcar refinada y todo lo que la contenga: El azúcar es una sustancia que no nos aporta ningún nutriente, y como acidifica mucho nuestro organismos nos hace perder importantes minerales, entre ellos el calcio. Además, el azúcar refinada es igual de adictiva que la cocaína (e igual de dañina), por lo que resulta casi imposible comer moderadamente.

Hay que tener ojo, porque como las empresas que fabrican alimentos saben que la gente busca evitar el azúcar, en la lista de ingredientes utilizan un azúcar más barata y peor. Evita todo lo que tenga almidón de maíz, jarabe de maíz alto en fructosa, glucosa, etc. Si vas al supermercado y comienzas a leer las etiquetas de vas a dar cuenta de que prácticamente TODO lo que se vende lo contiene. - Harinas blancas refinadas: Este es otro alimento que no consumo nunca. Las harinas blancas tampoco contienen muchos nutrientes, y además han pasado por muchos procesos en los que se contaminan con un montón de químicos que alteran nuestro organismo. Esto deja afuera los queques, panes, pastas, masas, etc. - Lácteos pasteurizados convencionales (leche, yogurt, quesos, etc.):

Los lácteos que venden en los supermercados, son muy diferentes a los lácteos naturales. Yo he probado los yogurts hechos de manera 100% natural y el sabor y la textura son complemente diferentes. Los lácteos del supermercado vienen con mucha azúcar enmascarada (almidón de maíz o jarabe de maíz).

Además, la leche con la que se elaboran proviene de vacas maltratadas, alimentadas con alimentos transgénicos y antinaturales, y por supuesto su leche viene contaminada con antibióticos y hormonas. Todos estos componentes impiden que nuestro cuerpo funcione bien.   Bueno, ahora lo que sí como: - Todos los días comienzo el día o con un batido de frutas como este. O con un plato de avena caliente como el que puedes ver acá. - Si es que me da hambre durante la mañana como cerca de 5 nueces o 10 almendras, con un poco de pasas corinto. - Al almuerzo como alguna de estas opciones: Legumbres (1 taza más o menos) preparadas con zapallo y cebolla, o arroz basmati (1 taza cocida) con 1 camote y 1/2 palta, o quinoa (1 taza cocida) con guacamole (1/2 palta + 1/2 tomate), a veces me compro una empanada en el Emporio orgánico, o también acompaño la quinoa, arroz basmati, mijo o trigo sarraceno con verduras salteadas en ghee o aceite de coco. Otro plato delicioso que como es un omelette hecho con 2 huevos orgánicos y relleno con champiñones salteados acompañado de 1/2 taza de quinoa, arroz basmati, mijo o trigo sarraceno. Al almuerzo trato de comer lo suficiente para quedar 100% satisfecha, sintiendo cuando mi cuerpo me dice que ya ha sido suficiente. A todas mis comidas, le agrego una cucharada de aceite de oliva extra virgen una vez que los he servido en el plato.

No me gusta cocinar con aceite de oliva porque se oxida fácilmente con la temperatura. Ahhh y siempre después del almuerzo como algo dulce, es una costumbre que tengo desde que tengo recuerdos y aún me acompaña. A veces me como 2 cuadraditos de chocolate amargo PACARI, o una cucharadita de miel o un dátil. - Si durante la tarde me da hambre vuelvo a comer frutos secos, porque unos pocos me dejan satisfecha. - Luego en la tarde-noche: Como verduras asadas con un aderezo de mostaza, miel y aceite de oliva o untados en tahini.

Otra opción es comer algunos de los panes que hemos preparado en el blog, como éste. Cuando no tengo ganas de cocinar estos panes, compro unos pan pita de harina de trigo integral y orgánica del Emporio Orgánico. Los panes que hago yo o los que compro me los como con palta, tahini, miel o ghee. Otras veces, a esta hora vuelvo a comer lo mismo que al desayuno o lo mismo que al almuerzo. Espero que con esto se hayan hecho una idea. Esto es lo que a mi me ha hecho sentirme mejor, y mantenerme en un peso que me hace sentir bien.

De todas formas cada cuerpo es diferente, así que cada uno tiene que ir encontrando los alimentos que te hacen sentir mejor. (a pesar de que cada cuerpo es diferente, creo que a NADIE le hace bien el azúcar refinada, o los químicos y a TODOS les haría bien consumir alimentos más naturales y menos procesados) Bueno, y como todo es un proceso, les cuento que hay días en los que como más de la cuenta (y me siento mal físicamente), o también hay ocasiones en las que voy a otras casas y sirven tortas, queques o pastelitos y más de una vez he sacado un trozo pequeñito, aun sabiendo lo mal que esto me hace. Pero, cuando lo hago trato de disfrutarlo y no recriminarme o culparme, porque sé que va a haber un día en el que no me tiente más.... por mientras lo hago lo mejor que puedo ;)