La semana pasada hubo mucho revuelo en torno a la posibilidad de contagio de salmonella a través de los huevos. El llamado del servicio de salud y expertos, fue de comer los huevos BIEN cocidos. A mi parecer, esto corresponde a la clásica solución parche, en la que dejamos de ver la real causa del problema.

Los huevos que se producen de manera convencional, es decir, que vienen de gallinas que son criadas en condiciones anti-naturales, que son alimentadas de manera artificial, etc. claramente tienen mayor probabilidad de venir contaminados y enfermos. Una gallina infeliz, tratada con medicamentos y que vive en un ambiente sucio y sobre poblado difícilmente va a producir huevos que puedan potenciar nuestra salud. En este caso (si compramos huevos convencionales) es recomendable comer los huevos bien cocidos, a modo de destruir todo tipo de bacterias (pero recordemos también que esto destruye todo, lo bueno y lo malo).

Por el contrario, si queremos consumir huevos de buena calidad, con alto porcentaje de nutrientes y que potencien nuestra salud, es fundamental que elijamos comprar huevos orgánicos. Un huevo orgánico se refiere a un huevo que proviene de una gallina que ha vivido en un ambiente adecuado para su desarrollo, que no ha estado en contacto con sustancias químicas y que ha sido alimentada con granos orgánicos. Por lo tanto, un huevo de campo, puede ser mejor que los que se producen de manera masiva y poco natural, pero eso no garantiza que sea orgánico. El riesgo de contraer salmonella cuando compramos este tipo de huevos se reduce enormemente (y es prácticamente nulo), por lo que podemos comer estos huevos crudos o ligeramente cocidos, lo cual nos va a permitir obtener un mayor porcentaje de nutrientes. Lo ideal es comerlos ligeramente cocidos (a la copa) o crudos y así aprovechar todos los nutrientes presentes, sobre todo en la yema. 

Los huevos por mucho tiempo ha recibido mala publicidad, nos han dicho que no podemos comer muchos porque tienen mucho colesterol, y además hay que cocinarlos tanto que pierden sus nutrientes. Sin embargo, esto está cambiando y hoy se sabe que los huevos son uno de los alimentos más nutritivos que podemos consumir, ya que contienen proteínas de excelente calidad, grasas saludables, vitaminas, minerales y antioxidantes. Por lo tanto podemos comer 2 a 3 huevos diarios sin temor a engordar o a que nos suba el colesterol.

Un estudio comparó los nutrientes entre huevos de gallinas libres con los de gallinas criadas en jaulas, y los resultados mostraron que los huevos de gallinas libres tienen:

-       1/3 menos de colesterol
-       ¼ menos de grasa saturada
-       2/3 más de Vitamina A
-       2 veces más ácidos grasos omega 3
-       3 veces más Vitamina E
-       7 veces más Betacaroteno  

Así que a perder el miedo a los huevos! Mientras los elijamos y consumamos de manera conciente no hay problemas! Puedes comprar huevos orgánicos en muchos lugares de Santiago, como el Mercado Orgánico, La Ecoferia, Emporio Orgánico y La Chakra. Mis preferidos son de La Ecoferia, así que muchas gracias a Renato Gatica que venden unos huevos deliciosos y alimenta a sus gallinas con granos biodinámicos!