Hola! Hoy quería hablar sobre este tema porque es algo que me ha llamado la atención ahora que estoy todo el día en contacto con gente en nuestra nueva tienda-cafetería.

Me ha sucedido en varias ocasiones que llega gente a preguntar si vendemos algo para a hipertensión, la diabetes, el colesterol alto, etc. y todo el tiempo quedo en blanco sin saber cómo responder jajaja.

Por una parte me gustaría poder ayudar a esas personas, pero por otro lado siento que lamentablemente no existen curas milagrosas en base a sólo un superalimento, suplemento o alimento (incluso los medicamentos convencionales no curan sino que son paliativos).

Y a veces pienso que es una lata que te digan que no basta con agregar 1 suplemento para mejorarte, cuando estás pasándolo mal y quieres ver un cambio rápido. Para muchas empresas es negocio vender productos diciendo que sirven para bajar de peso, para bajar el colesterol, etc. sin embargo, esto es publicidad engañosa.

Cuando queremos sanar de una enfermedad o síntoma de manera natural me parece esencial que comprendamos que se requiere de constancia y compromiso. Creo que lo más importante es comprender que para ver un cambio en nuestra salud, no es suficiente con tomar espirulina o moringa, sino que se requiere de un cambio más profundo, en el que eliminemos de nuestra dieta alimentos procesados y refinados que nos aportan calorías vacías, es decir, carentes de nutrientes.

Antes de empezar a gastar dinero en suplementos, es importante que hagamos un cambio en la elección de nuestras comidas y comprender que de lo que comemos es de donde el cuerpo obtiene los nutrientes necesarios para desintoxicarnos, mantenernos sanos y funcionar de manera óptima. Es necesario enfocarnos con comer alimentos enteros, que provengan de la naturaleza como huevos, carnes sin procesar, legumbres, quinoa, arroz, papas, verduras, frutas, frutos secos, semillas, etc.

Cuando ya logremos que nuestra alimentación sea en un 90% así, podemos pensar en agregar otros superalimentos como la espirulina, el maqui, moringa, chlorella, etc. para así entregar a nuestro cuerpo aún más nutrientes (de todas formas es útil consumir superalimentos o suplementos si tu alimentación no es la óptima, pero no esperes milagros).

Comer libre de alimentos procesados es extremadamente simple, pero al mismo tiempo muy difícil, y quizás por eso nos cuesta creer que no necesitamos de curas milagrosas para estar sanos.