Estos pequeños porotos tienen muchas virtudes. Son muy fáciles de preparar, son de fácil digestión y muy nutritivos. Me gustan mucho porque se pueden preparar habiéndolos remojado previamente o no. Lo que resulta muy útil cuando no nos hemos organizado y queremos comer un alimento sano, energizante y nutritivo.

Entre sus beneficios encontramos que son altos en fibra y proteína y son fuente de folato, fierro, zinc, potasio y magnesio.

Además, son altos en vitamina C, nutriente que no se conserva bien si los porotos se cocinan, pero que sí es alto cuando se consumen como brotes.

Yo hoy les quise compartir la forma más básica para prepararlos, ya que me parece que es conveniente tenerlos así para después mezclarlos con arroz, quinoa, una ensalada, etc.

 

       

Para cocinarlos vas a necesitar:

- 1/2 taza de porotos mung

- 3 tazas de agua - Sal rosada o sal de mar a gusto.  

Preparación:

- Poner los porotos y el agua en un olla.

- Agregar la sal. - Poner a un fuego bien bajo por 45 minutos.

- Retirar del fuego una vez que estén blandos, pero enteros y colar.

- Servir inmediatamente o guardar hasta por 5 días en un recipiente con tapa en el refrigerador.   *Yo cocino los porotos mung así, porque no los remojé antes. Además, prefiero no someterlos a temperaturas muy altas por menos tiempo para conservar mejor los nutrientes :)