Actualmente la noción de que para todos nuestros males debemos comer alimentos ricos en fibra ya se ha instalado en nuestra conciencia. Por lo mismo, para mí fue nuevo descubrir y abrirme a la posibilidad de consumir alimentos que si bien tienen menos fibra, me hacen sentir mejor luego de comerlos. Una de las primeras indicaciones que se les hace a las personas con colon irritable o con problemas de estreñimiento es que deben aumentar el consumo de fibra. Creo que la fibra es necesaria, pero debemos aprender a reconocer cuando es demasiada para nosotros.

Por ejemplo, yo me pasé varios años tratando de comer muchas verduras...sobre todo como ensaladas, frutas, cereales integrales, etc. pero mis síntomas no mejoraban y la mayor parte del tiempo me sentía hinchada y con malestar (de todas formas las fibras integrales que causan mayor malestar son las de granos y cereales y no las de las frutas y verduras). Hasta que comencé a entender que más que "ser lo que comemos" "somos los que podemos digerir".

Así que comencé hace un tiempo a comer alimentos que  fueran suaves para mi estómago e intestinos....no sé bien cómo explicarles esto...es algo que siento al mirar los alimentos. Bueno, además hace poco descubrí que muchos cereales y granos contienen anti-nutrientes que nos hacen más difícil la digestión. Esto es lo que ocurre con el arroz integral. Si bien posee más nutrientes que el arroz blanco, también contiene ácido fítico (que es un anti-nutriente que impide la absorción de minerales) y anti-nutrientes, que nos dificultan la digestión. Para consumir el arroz integral, entonces es necesario realizar un proceso de remojo previo, lo cual no reduce mucho el  ácido fítico.

Por lo tanto, el arroz blanco resulta una mejor opción, quizás contiene menos nutrientes, pero podemos absorberlos y digerirlos mejor. Yo hice la prueba y comparé cuales de los 2 arroces me hace sentir mejor y me quedo con el arroz basmati. El arroz basmati es más nutritivo, contiene menos almidón y menor índice glicémico que el arroz blanco común. Creo que por mucho tiempo la elección de mis alimentos se basaba mayoritariamente en si eran considerados "saludables" o no. Ahora antes de comer algo, me conecto con mi intuición y sensaciones y luego decido si lo quiero comer o no y en segundo lugar considero la información que manejo en cuanto a las propiedades y beneficios de los alimentos. Finalmente, creo que nadie sabe mejor lo que nos hace bien que cada uno de nosotros.

Les ha pasado que comen algo sólo porque es "saludable" y que no les gusta ni apetece?