Muchas personas actualmente sufren de problemas digestivos. A veces existen problemas con la frecuencia de la digestión y evacuación, pero también puede suceder que no estemos absorbiendo adecuadamente los nutrientes presentes en nuestras comidas. Esto tiene mucho que ver con el tipo de alimentación que llevamos (alta en grasas de mala calidad, baja en fibra, poco líquido, exceso de químicos, etc.), pero además hay factores ambientales que pueden resultar cruciales en el proceso digestivo. Uno de estos factores es el estrés.

El estrés es una respuesta fisiológica compleja y vital, ya que nos resguarda de peligros. En el momento en que estamos estresados, nuestra presión sanguínea aumenta, la sangre se dirige a las extremidades y al cerebro, para pensar con mayor rapidez o escapar si es que fuese necesario y nuestro sistema digestivo se cierra completamente, por lo que resulta imposible realizar el proceso digestivo adecuadamente, incluso aunque estemos comiendo los alimentos más nutritivos y saludables que podamos encontrar.

Es por esto, que resulta esencial que comamos en un ambiente relajado, cómodo y tranquilo para que podamos digerir adecuadamente los alimentos, absorber los nutrientes y quemar calorías . Quizás, para muchos esto resulta complejo, ya que el estilo de vida que predomina en la actualidad nos impide vivir tranquilos y libres de estrés. Sin embargo, hay un pequeño gran detalle que te puede ayudar enormemente: Apaga la televisión cuando comas.

Por lo general, sucede que comemos escuchando o viendo la televisión, lo cual sin darnos cuenta nos genera un montón de emociones negativas, que pueden afectar nuestra digestión. Si estamos comiendo y estás viendo las noticias, te aseguro que tu digestión no va a ser la adecuada.  El bombardeo excesivo de asaltos, choques, problemas económicos, etc. es un pésimo ambiente para alimentarnos y nutrirnos (tanto física como emocionalmente). Lo ideal es que cuando estemos comiendo estemos conciente del acto que estamos realizando.

Los alimentos son nuestra fuente de vitaminas, minerales, ácido grasos esenciales, antioxidantes, etc. y todos estos nos ayudan a realizar adecuadamente todos los procesos que a diario suceden en nuestro organismo. La adecuada absorción y asimilación  de nutrientes es lo que nos permite estar vivos y sanos, por lo que debemos preocuparnos de que el momento de comer sea en un ambiente externo que nos entregue calma y seguridad y que al mismo tiempo nuestro ambiente interno esté en la misma frecuencia, es decir con pensamientos positivos, de calma y alegres.

Comer cuando estamos enojados, con rabia, con pena, etc. dificultan también el proceso de la digestión. Cuando comes en un ambiente tranquilo, especialmente sin televisión, serás capaz de poner tu atención y pensamiento en la comida, lo que te permitirá darte cuenta de los sabores y texturas, y podrás mandar a tu cerebro la señal de que te estás alimentando, de modo que será más fácil reconocer cuando estés satisfecho. Todo esto te permitirá recibir una mayor cantidad de nutrientes y con el tiempo vas a requerir menos comida.

Así que ya sabes, la próxima vez que te sientes a comer, concéntrate en la comida y en tus pensamientos, para que ayudes a tu cuerpo a realizar una adecuada digestión. Y si sientes que no puedes dejar la televisión mientras comes, intenta ver algo que te produzca alegría y tranquilidad :)