Yo sé que esta receta puede ser un poco controversial, ya que nos hemos acostumbrado a no considerar dentro de nuestra alimentación órganos de animales, siendo que en estos podemos encontrar muchos nutrientes que son fundamentales para nuesta salud y que cuesta encontrar en otros grupos de alimentos.

Siempre que pensamos en superalimentos se nos vienen a la cabezas alimentos vegetales y extraños como la espirulina, moringa, maqui, etc. pero resulta que el hígado es uno de los alimentos más nutritivos que podemos conseguir. Además, el hígado es mucho más nutritivo que la carne que siempre que comemos que corresponden a músculos. 

Así que en adición a los vegetales y frutas que ya forman parte de una alimentación saludable, agregar hígado o panitas es un combo super poderoso para mantenernos sanos y con energía.

El hígado o panita como le llamamos en Chile, nos aporta nutrientes como vitamina A o retinol (que no es lo mismo que los carotenos presentes en vegetales), vitamina D, vitamina E, vitamina K, vitamina B12, ácido fólico, Fierro, y tanto más. De hecho comer hígado y obtener estos nutrientes es lo que nos permite que nuestro propio hígado realice bien sus labores de desintoxicación.

Yo la receta la hice con hígado de pollo, porque el sabor es más suave que el hígado de vacuno. También podrías usar hígado de cordero que tiene un sabor más suave también. Y para que el hígado contenga más nutrientes es importante intentar conseguir panita que provenga de animales que han pastado libremente y que no estén tratados con hormonas y antibióticos.

En Aldea Nativa pueden conseguir panita o hígado de pollo de pollos sanitos :)

Este paté es una de las tantas formas en la que se puede comer hígado y queda delicioso. Se puede agregar a un puré, comerlo sobre galletas, con pan, etc.

 

 

 

 

 

 

- ½ kilo de hígado de pollo de libre pastoreo

- ½ taza de mantequilla de campo

- ½ cebolla

- sal rosada

- pimienta

- 1/2 taza de caldo, vino blanco o agua.

*Opcionalmente le puedes agregarle otras hierbas como romero, tomillo, cilantro, etc.

**La preparación dura como 4-5 días refrigerada, así que el resto lo puedes congelar.

 

- Picar la cebolla

- Calentar un sartén con 2 cucharaditas de mantequilla.

- Agregar al sartén la cebolla y esperar a que se vuelva traslúcida.

- Agregar el hígado.

- Agregar ½ taza de agua y tapar para que el hígado se cocine.

- Una vez que está listo, agregar el hígado, sal, pimienta y 2 cucharadas de mantequilla al procesador de alimentos y procesar.

- Ir agregando de a 1 cucharada de mantequilla, hasta que la consistencia sea como un mousse.

- Porcionar y guardar.