**Esta es sólo nuestra experiencia, no es una guía de BLW ni nada parecido**

La semana pasada escribí contando nuestra visión como familia de lo que es una alimentación saludable para bebés y niños. Y hoy les quería compartir un poco más de cómo hemos empezado con las comidas de Diego.

Una de las ideas que nos gusta mucho es la del Baby Led Weaning (destete regulado por el babé). En el BLW como método de alimentación complementaria, se ofrece comida al bebé tal cual la comerá de adulto, es decir, de diversas formas y texturas y NO se realiza alimentación exclusivamente a través de papillas. Por un lado esto lo hace más entretenido para el bebé y también facilita la vida de los padres, ya que no hay que cocinar a parte para el bebé.

Dentro de los beneficios de este método están: el bebé aprende a percibir diferentes sabores, olores y texturas. Le sirve para trabajar la coordinación viso-motora. Está más en sintonía con la sensación de saciedad.

Las familias que optan por este método, deberán comenzar a comer todos más sanos, ya que no podemos dar comida poco saludable, llena de sal y grasas de mala calidad a un bebé. La idea es que toda la familia coma una alimentación sana y variada.

Nosotros ya cumplíamos ese requisito, pero además el bebé debe estar preparado para recibir alimentos. Actualmente, se recomienda comenzar siempre después de los 6 meses, ya que antes de esta edad el bebé obtiene todo lo que necesita de la leche materna o fórmula y además su sistema digestivo está todavía inmaduro para recibir alimentos.

Para comenzar con la alimentación complementaria el niño debe mostrar ciertos signos de que está preparado como:

- Sentarse solo sin apoyo

- Haber perdido el reflejo de extrusión (reflejo que consiste en que los bebés empujan hacia afuera con la lengua cualquier cosa que se introduzca en su boca. De hecho se menciona bastante entre las mamás que comienzan a alimentar a sus hijos con cuchara y que lo interpretan como que los hijos no quieren comer o no les gusta la comida).

- Mostrar interés por la comida

- Poder agarrar elementos con los dedos como una pinza (hacer una pinza con el dedo gordo y el que está al lado)  

 

Diego se sentó solo sin apoyo cerca del séptimo mes, por lo que fue ahí cuando empezamos a darle de probar algunos alimentos (antes de esto tampoco mostraba interés por la comida y no había perdido el reflejo de extrusión). Las primeras 2 semanas no se interesaba en la comida y se aburría pronto. Desde la mitad del séptimo mes que sentimos que está más preparado para comer, pero recién ahora que ya tiene 8 meses y medio que come con más ganas.

A mi me ha impresionado su aprendizaje. Me encanta ver y darme cuenta de los pequeños avances que voy viendo. Por ejemplo, al principio tomaba los alimentos y jugaba con ellos. Luego de un tiempo comenzó a llevárselos a la boca, pero no mascaba. Luego de unos días comenzó a llevarse comida a la boca y hacía como si masticara y mantenía trozos de comida en su boca moviéndolos de un lado a otro (algo que para nosotros es muy normal, pero que ellos tienen que aprender). Hasta que hace una semana más o menos que al tener un trozo de comida en la boca, lo mueve, mastica y luego traga.

Eso sí, para quienes empiecen con este método, les debo decir que los tiempos son otros. Hay niños que comen de inmediato a los 7 meses y otros que demoran más. Lo importante es saber que el principal alimento de los niños hasta el primer año de vida es la leche materna (o fórmula) y que los alimentos son un complemento y son más que nada para que los niños practiquen y exploren con la comida.

Por esto mismo, he aprendido a relajarme y esperar a que Diego esté preparado para comer. Mientras tanto estoy pensando en recetas saludables y nutritivas para él.

Les cuento un poco los alimentos que le hemos dado a probar: yemas de huevo (levemente cocidas), hígado de pollo y vacuno, palta, plátano, manzanas, peras, brócoli, porotos verdes, camote, zanahoria, pollo, carne, quínoa, arroz, berries molidos, papas, ghee, aceite de oliva, aceite de coco, apio, betarraga, pimentones y bueno, como quiere comer las cosas que comemos nosotros hay veces en las que ha comido nuestros panqueques de avena (avena y huevos) y también ha probado un poco de pastas integrales.

Les dejo también algunos libros que me han sido útil:

Mi niño no me come de Carlos Gonzalez.

El niño ya come solo de Gill Rapley y Tracey Murkett

The nourishing traditions book of baby & child care de Sally Fallon  

Lindo día!