Desde que nació Diego, o incluso antes que me empecé a preocupar más por la comida saludable para niños. Escuchaba a muchas mamás contando que a sus hijos les encanta el ketchup, pero fue muy decepcionante leer los ingerdientes que hay en un ketchup convencional.

Diego aún es muy pequeño, pero estoy segura de que este ketchup le va a encantar. Se lo di de probar a varias personas y todos lo encontraron exquisito!

Yo fui al supermercado y compré la salsa de tomates que más se asemejara al ketchup convencional, por lo que compré una que no tuviera trozos de tomates y además el único ingrediente era tomates.

El único comentario que me hicieron algunas personas que están más acostumbradas a comer ketchup convencional es que la textura era un poco más líquida, lo que se solucional agregando algún tipo de espesante. 

Si lo quieres más espeso, puedes disolver en un poco de agua 1 cucharadita de maicena y calentar el ketchup en una olla. Si quieres agregar algún espesante que no sea la maicena (que aunque es más popular es transgénica o hay quienes tienen alergia) puedes agregar un poco de Kudzu o almidón de papa).

Espero que disfrutes esta receta tanto como nosotros!

Lindo día!

- 300 grs de salsa de tomate (tiene que tener sólo tomates como ingredientes)

- 3 cucharadas de agave

- 1 y ½ cucharadas de vinagre de manzana

- 1 cucharadita de ajo en polvo

- 1 cucharadita de cebolla en polvo

- ½ cucharadita de paprika

- ½ cucharadita de sal rosada del himalaya

 

- Agregar todos los ingredientes a un recipiente y revolver bien.

*Este ketchup lo puedes guardar hasta por 7 días refrigerado en un recipiente con tapa.